Realmente cuando se califica como digno un partido y se ha perdido de 30 puntos, pues puede resultar algo paradójico o quizás como que se sobrevalore a Miralvalle y que todo lo que no sea perder por más de 50 sea buen resultado. Pero este es el campeón, no podemos olvidarlo, y sabemos de su calidad, y en el partido de esta tarde he de calificar a Coria como un digno contrincante.
Por otro lado quiero destacar la implicación de nuestros jugadores, ya que, sinceramente, contaba con que íbamos a presentarnos con pocos jugadores, pero he de resaltar el esfuerzo que han hecho algunos de ellos, lesionados, con compromisos, después de haber competido en otros deportes, etc, y es que realmente la implicación es un arma fundamental que hemos de mantener.
Vamos con la crónica:
CB Coria 55 - Miralvalle 85
El partido se inicia como esperábamos, con esa presión de Miralvalle tan asfixiante, tan intensa, ... Y realmente, bajo mi punta de vista, Coria es capaz de salir muy bien de esa defensa, no sólo manteniendo el balón, sino intentando aprovechar los huecos que generaba. De hecho los locales se mantienen por delante hasta el minuto 7 del periodo (10-8). A partir de ese momento, con algunos errores en ataque, Miralvalle nos adelanta hasta el definitivo 11-18 al final del primer cuarto.
El segundo cuarto sigue en la misma tónica, Coria sabe y es capaz de sacar el balón, incluso tiene buenas opciones finales, que en la primera mitad del periodo le hace mantener la desventaja, pero a partir del minuto 5 del cuarto es donde falla. A partir de ahí, Miralvalle amplía su distancia a base de tiros libres principalmente, y algún triple, también los locales se muestran demasiado presionados y pendientes del arbitraje. El tanteo del cuarto es 11-21, para llegar a un marcador de 22-39.
Después del descanso, Coria se esfuerza en seguir en el partido, no estamos dispuestos a dejar ir a Miralvalle. Muchos tiros libres tiran ambos equipos en este cuarto, los visitantes son capaces de llegar hasta una diferencia de 21 puntos, pero los locales ganan el cuarto 15-14. Al final del tercer cuarto, 37-53.
Y es que Coria sigue saliendo de la presión, incluso de la defensa individual, pero el esfuerzo y la falta de acierto ofensiva, hacen que Miralvalle, con triples y varios tiros libres, se distancie hasta el definitivo 55-85.
En definitiva, a pesar de la holgada derrota, nos queda un buen sabor de boca ante un equipo superior.
Por Coria, los anotadores fueron Andrés Cabello (13 p), Jacinto (2 p), Javi (6 p), Guille (2 p), Ángel (3 p), Andrés (2 p), Arturo (1 p?), Pedro (24 p) y Breña (2 p). Estos datos son del acta, si hay alguna reclamación hay que hacerla a la anotadora que no tuvo un buen día, yo he corregido algún dato.
Por Miralvalle, el máximo anotador fue el número 5 (22 p), con un gran y señor Justi Blanco (18 puntos).
Por Coria, desde luego destacar la aportación de Pedro, no sólo anotadora sino defensiva y en salir de las defensas presionantes e individuales planteadas por Miralvalle. Pero he de destacar el partidazo de Andrés Cabello, y es que mi tocayo dió señales de sus principios y conceptos, y mostró lo importante que puede llegar a ser en este equipo.
Durante este partido se puede hablar de jugadas de un equipo u otro que pueden ser recriminables según el que lo cuente, pero desde el punto de vista más objetivo de este blog quiero hacer mención a una jugada desagradable y de la que habría que sacar consecuencias.
Coria, después de Hervás, creo que es el pabellón que más gente recibe para ver encuentros de esta categoría, y es nuestro orgullo la implicación de los que nos vienen a ver. En este partido, el arbitraje ha sido objeto de protesta por parte de los asistentes, y eso suele conllevar comentarios y críticas hacia los colegiados, pero en ningún caso NADIE puede interpretar que ha habido insultos hacia los jugadores contrarios. Pero el público, dentro de un comportamiento normal, puede gritar y presionar, y quizás muchos otros equipos desearían tener nuestros aficionados.
En el tercer cuarto, el jugador nº 8 de Miralvalle, supongo que excitado por la presión del pabellón, mete un triple y se dirige hacia el público con el dedo levantado en acto totalmente provocativo. Eso es un gesto absoluta y objetivamente reprochable e infortunado, un gesto lamentable e innecesario, y transmite una imagen muy desagradable del jugador, que en ningún momento dió marcha atrás.
Esas actuaciones, queramos o no, debe ser objeto de eliminación de nuestras actitudes; quizás no estemos acostumbrados a jugar en ambientes de gritos y ruido, pero eso sobra, eso es un acto de provocación. He de indicar que, bajo mi punto de vista, quiero pensar que no fue visto por los sres. colegiados, pero se produjo a 5 metros de la mesa, y ésta era la que debía haber dado cuenta de ello. Pero, sinceramente, de Juan Carlos, que hoy hacía de mesa, yo hace tiempo que no espero nada.
El resto, salvo jugadas puntuales, se desarrolló dentro de un ambiente básicamente correcto.

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